martes, 21 de mayo de 2013

Usted cruzó esa frontera de lo clásico y ha hecho de todo. Una escena particular: ver a un niño jugando el videojuego ‘Gran Turismo 5’ y, en el fondo, escuchando a Prokofiev...

Fue algo genial. Un productor se acercó luego de un concierto y me hizo la propuesta: “Música clásica en un juego de carreras”. Le dije: “¿Estás loco?”. (...) Resulta que sí funcionaba. Lo hicimos y fue increíblemente efectivo. Mucha gente joven me dice: “Ah, tú eres el de Gran Turismo, eso es muy cool”, y les digo: “¡Es Prokofiev!”.




¿Qué pasa en la mente de un artista cuando se ve en esa lista de ‘Time’?

Obviamente fue un gran honor (...). Pensé que era un error y que tal vez esto llegaba muy temprano. Recuerdo haber visto el artículo sobre mí que fue escrito por Herbie Hancock. Uno de mis mejores amigos, Gustavo Dudamel, también estaba en la lista, así que era un gran año para la clásica. No es común para este mercado influenciar a nuevas generaciones y que disfruten esta música.




viernes, 22 de marzo de 2013

Silvio Rodriguez

-¿Además ustedes compartieron ese destierro con exiliados de otras dictaduras latinoamericanas? ¿Cómo era ese encuentro?

-Es que nosotros veníamos conviviendo ya de antes con la música latinoamericana. Hacía rato (en los años '60) nos habíamos salido de la tonadita y la cueca y ya teníamos amigos afuera, gente que estaba en la misma búsqueda que nosotros. Teníamos este camino de la Violeta Parra que era amplio y generoso para todos. Entonces estábamos determinados por otras formas de relacionarnos con nuestros compañeros de oficio. Está el caso de los cubanos que vinieron a Chile (en 1972) por gestiones nuestras, en un afán de compartir y de que los chilenos conocieran al Silvio (Rodríguez), al Pablo (Milanés), pequeñas tareas que dan frutos de generosidad. Imagínate, el Silvio vino recién a Chile, y fue éxito total y absoluto.








 

martes, 12 de marzo de 2013


“Desde niño mi familia me inculcó el amor por la música y por esta razón decidí estudiar música y composición en la Universidad Javeriana. A mitad de carrera me fui a Cuba y aprendí de la influencia de la música clásica rusa que tienen allá”, agregó Ricaurte. (Escuche acá 'Water Purificaton', pieza musical de la banda sonora de 'Moha').
Cuando regresó a Colombia se dio cuenta que no solamente quería componer música erudita o culta, sino que también quería crear piezas para cine y por tal motivo combinó sus estudios con producción musical e ingeniería de sonido. "Mezclar la imaginación visual y la imaginación musical es algo apasionante, creo que eso es lo que me impulsó a crear música para cine".








composiciones


Las composiciones de este bogotano se pueden escuchar en películas, videojuegos y aplicaciones.

José Humberto Ricaurte es un joven colombiano que gracias a su talento como músico y compositor se está abriendo paso en la industria musical cinematográfica de Hollywood.
Desde muy temprana edad inició sus estudios musicales en la Academia Francisco Cristancho en Bogotá, bajo la tutoría del Maestro Cristancho, el compositor Blas Emilio Atehortúa y la Pianista Ruth Marulanda.







martes, 26 de febrero de 2013

El Septeto Ignacio Piñeiro pone el son


“El son es lo más sublime para el alma divertir, un bálsamo y un antídoto. Una música que se puede oír y bailar y que hace gozar”.

Sí, caballeros, así habla Ricardo Roberto Oropesa Fernández, productor artístico, presentador y bailarín del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, de Cuba, intérprete especialmente de son, que se presenta mañana en el Teatro de Colsubsidio, de Bogotá, con Los del Caney, de Cali.



Sergio Santana

Después viajó con su tribu a Panamá, en 1955; de allí vino a Colombia, Perú, Venezuela y Haití.

En Colombia -según Sergio Santana- se presentó en agosto de 1955. René Cabel hizo que lo contrataran en La Voz de Antioquia y en el Club Campestre. Alternó con Lucho Bermúdez y con Pacho Galán. También actuó en Cartagena y en Barranquilla.

En 1956 y 1957 viajó a Puerto Rico, donde tocó con el Combo de Rafael Cortijo y se conoció con Ismael Rivera. Luego, alternó en Nueva York con las orquestas de Machito y Tito Puente. Y con la orquesta mexicana de Luis Arcaraz estuvo en la entrega de los premios Óscar, en Los Ángeles, con gran éxito.